domingo, 27 de junio de 2010
El Sol de Invierno
Hola a todos, me ausenté como un par de semanas. Espero haber generado ansias! jaja bueno, quería comentarles que últimamente me estoy sintiendo muy distinto a como era antes. Debe ser porque, como todos, estoy envejeciendo. Ayer salí en mi auto a recoger a mi padrino para ir a almorzar en la tarde. Tenía la sensación de que algo me faltaba, no se por qué ultimamente cuando voy solo en el auto extraño que alguien se siente a mi lado. Será que no tengo con quien conversar?. Al fin cuando llegué donde mi padrino, nos fuimos a almorzar. Antes, en el camino había sido capaz de olvidar mi orgullo clásico y llamé a la 'china' para quedar, tal como habíamos planeado, en ver la palea de Kina. Un par de intentos y un parco Alo?. Bueno, no sé si me acostumbraré a esas llamadas pero aún me cuesta reconocer que es dificil llamar. Nunca he sido un acosador de teléfono, es más, nunca entendí a los que viven con su handsfree en la oreja, metido como si estuvieran escuchando la mejor canción que haya sonado en la radio y no supieran el título... Pero ahora, estoy llamando, poco a poco caigo en el fango (Por citar una frase de mi gran amigo Javock). Terminó el almuerzo. Estoy libre para acelerar hacia La Molina y encontrarla. "Nos encontramos en Starbucks de frutales" dibujó escuetamente vía celular. Yo nunca me hago problemas, pero esta vez quería llegar raudo. Adelantaré la película hasta que nos regresabamos (supuestamente) y la rapté, con su consentimiento, rumbo a la laguna de La Molina... una conversa peculiar, no muy emblemática como la del otro día pero si que me hace bien. Se durmió de puro cansada y adiós noche. La regresé, me despedí, regresé, me dormí, la soñé, me levanté, la extrañé, la llamé, y por último no me contestó. Hoy, créanme, no me calentó el sol de invierno. En lo absoluto. Hasta la próxima!
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