lunes, 27 de junio de 2011
Desaparecer
Solo quiero deslizarme poco a poco por tu cintura. Y desaparecer de la emoción. No sé si lo dí todo o si tú lo diste, ya da igual. Escribo cartas sin fin y que no terminarán, como aquellos cadáveres exquisitos que celebran la ironía furibunda de muchas formas. Mi entendimiento a este capítulo llegó a su fin, tal vez porque sigo sin entender, por qué dos que se quieren -si de verdad lo hacen- tienen que estar separados. Es probable que tu no creas en el amor tanto como que io crea a ciegas en el y ¡ay! de mí. Esto es solo el comienzo porque nada acaba aquí, porque con este soliloquio captado desde lo más profundo de mi cabeza solo expreso la mitad de lo que he llegado a sentir. Nunca odio. Quizás tú si. Y quizás también hayas amado como io quise que lo hagas. Tiemblo de solo pensar que me estas leyendo. Tiemblo porque no te has ido. Dios, no olvido. Y ya empiezo a dudar de la receta. El tiempo me ha dado la espalda. Pero terco y obstinado como soy insistiré. Una vez más... nada es lo que parece.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.