sábado, 30 de julio de 2016

La Última Ciudad al Este del Edén

Y cuenta la historia, que los humanos más antiguos de nuestra raza fueron exiliados de aquel jardín al que llamaban Edén al que ningún mortal ha podido regresar. Y que caminaron rumbo a lo que hoy llamamos oriente. Se instalaron -por vez primera, probablemente- luego de algunos años y no muy lejos de aquél hermoso lugar que los vio crecer. Tenían pues la idea de volver a ser admitidos y de que algún día acabarían sus periplos al volver. Sin embargo Elohim ya los había perdonado, pues a fin de cuentas él era su padre. Así, sin que ésto signifique que los dejaría regresar, los acompañó desde aquellos tiempos. Pronto la familia había crecido considerablemente y fue así como hubo necesidad de asentarse y construir casas estables para no quedar a merced de las bestias que acechaban a los humanos por esos días. Por esos tiempos ya eran los suficientes como para incluso no conocerse entre ellos y fue así como Elohim incursionó en la vida cotidiana de los hombres. Hay algunos que aseguran que lo han visto, otros incluso afirman haber hablado con él. Lo describen como un tipo afable, anciano y de aspecto sano. Barbas blancas y ropas sencillas. Incluso hay quienes se atreven a decir que se gana la vida como uno más de nosotros. Lo increíble de este mundo es que podrías estar al lado de alguien que ni te imaginas qué ha vivido. Es largo el camino que hemos recorrido, sin embargo no estamos ni en la primera parte del sendero. Probablemente Elohim aún está por ahí revisando algunos archivos u ordenando algún ganado por alguna sierra. Es interesante el punto de vista de que fuimos creados a partir de su aliento. Probablemente aún nos quede algo de él y por eso nuestra resiliencia. Nuestras vidas son una balacera y nosotros somos los testigos que estamos en el centro de ella, como quien está en el momento y lugar equivocados. ¿Recuerdan la ley de Murphy?, pues siempre nos sucede lo que pensamos que podría ser lo menos probable. Ahora cada vez que mires el reloj y sean las 11:11 sabrás por qué siempre te sucede lo mismo a ti.

Detalle de un friso de Musei Vaticani.
Vaticano, Roma - Italia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.