Esta entrada se iba a titular "Para ti que aún me miras" ya que, a pesar de no escribir hace más de dos meses, aún tengo algunos seguidores que persisten en leer estos relatos de aventurero renegado. Aún cuando estaba casi rendido a finiquitar el tema, he vuelto a abrir la página para recordar algunos pasajes que ya se han ido borrando de mi mente. Es justamente un recuerdo vago el que tuve esta mañana al abrir los ojos y que en primera instancia me hizo sudar frío Sí, como cuando sales de tu habitación rumbo a la cocina a las tres de la madrugada e intentas encontrar el interruptor pero no lo alcanzas y de pronto un chillido de unos goznes te raptan el alma por un par de segundos. Además de sudar frío, te hace pensar ¿No lo crees?. Fui muy bueno hasta el día que me raptaron el alma por más de un par de segundos. ¿Luego? - Se preguntarán-. Pues luego he atravesado mil campos minados, quinientos escabrosos abismos y a ti. Para luego darme cuenta que de haberte esquivado no hubiera obtenido el elo que poseo ahora. Moví algunas fichas a propósito. Lo sabías, aunque nunca lo dijiste. Y seguro estarás pensando, al igual que yo, que de todas las nostalgias, la tuya es la más grande. Que, de nunca acabar el cuento, arderás en las llamas de la incertidumbre y; por supuesto, que de haber cambiado de opinión... Ahí lo dejo.
De mis más profundos deseos destaco que hay ciento treinta y nueve mordiscos molestos que debes aguantar en la vida. ¿Uno de esos habré sido yo?. Y en cuanto a las travesías, queda por verse quién es quién a la hora de cruzar ese vacío que dejaste atrás la última vez que te enamoraste. Y obvio, si aún no lo has conseguido pues el disco seguirá sonando... "mi vida gira en contradicción, jamás conquisté mi corazón...". No dejes que te gane el orgullo, a veces el costo de mantener la nobleza es verse como todo un huevón.
Greetings.
if.
Playin' in Riu Hotel
Mamee Bay - Ocho Rios, Jamaica.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.